Momentos del Rocío

Marismeños

Puso la mano en mi hombro ardiente como candela.
Ardiente como candela puso la mano en mi hombro ardiente como candela puso la mano en mi hombro ardiente como candela.
Ardiente como candela me dijo déjame paso que quiero saltar la reja, que mi pueblo está intranquilo, por favor, no me entretengas.
Y después lo vi saltar y meterse en el costero y bajarla de su altar, y lloré como un cobarde porque no me fui detrás.

Temblaba como una rama que la golpean los vientos.
Que la golpean los vientos, temblaba como una rama que la golpean los vientos temblaba como una rama que la golpean los vientos.
Que la golpean los vientos sudaba y tenía frío y hasta los labios resecos, y acercándose a la Virgen con un solo pensamiento.
Y después lo vi saltar y meterse en el costero y bajarla de su altar, y lloré como un cobarde porque no me fui detrás.

Vi que tenía en los ojos el brillo de las estrellas.
El brillo de las estrellas vi que tenía en los ojos el brillo de las estrellas vi que tenía en los ojos el brillo de las estrellas.
El brillo de las estrellas y comprendí en su mirada que fue muy larga su espera, que la flor del sentimiento anunció su primavera.
Y después lo vi saltar y meterse en el costero y bajarla de su altar, y lloré como un cobarde porque no me fui detrás.

Si quieres vente conmigo que la Pastora me llama.
Que la Pastora me llama, si quieres vente conmigo que la Pastora me llama si quieres vente conmigo que la Pastora me llama.
Que la Pastora me llama que está impaciente la luna, que tiene prisas el alba, pero me faltaron fuerzas para seguir sus pisadas.
Y después lo vi saltar y meterse en el costero y bajarla de su altar, y lloré como un cobarde porque no me fui detrás.