Con voz muy clara

José del Soto

Me lo encuentro en el camino siempre cantando fandangos.
Siempre cantando fandangos, me lo encuentro en el camino siempre cantando fandangos, siempre le reza a la Virgen por los pinares de Marlo.
Por los pinares de Marlo, pero cuando cae la tarde y el sol ya se ha adormecido, encendí una candela para que le quitara el frío.
Y me estremeció, el lunes por la mañana lo vi cerca de la ermita, y dijo con voz muy clara Rocío la más bonita.

Me lo encuentro en el camino agarrao al simpecao.
Agarrao al simpecao, me lo encuentro en el camino agarrao al simpecao, descansando entre los pinos y entre los lirios morados.
Y entre los lirios moraos, y hasta le cuenta al romero todo lo que le ha pasado, desde que inició el camino hasta que llegó a su lado.
Y me estremeció, el lunes por la mañana lo vi cerca de la ermita, y dijo con voz muy clara Rocío la más bonita.

Me lo encuentro en el camino cantando entre las candelas.
Cantando entre las candelas, me lo encuentro en el camino cantando entre las candelas, de día mira las flores y de noche a las estrellas.
Y de noche a las estrellas, y en la arena del camino va dejando con su huella, el sudor del peregrino del que camina hacia Ella.
Y me estremeció, el lunes por la mañana lo vi cerca de la ermita, y dijo con voz muy clara Rocío la más bonita.

Me lo encuentro en el Rocío cuando nace la mañana.
Cuando nace la mañana, me lo encuentro en el Rocío cuando nace la mañana, cuando ya los almonteños la mecen bajo sus andas.
La mecen bajo sus andas, y le cantan sevillanas a la Virgen del Rocío, y al tirar de sus varales, el sudor se hace quejío.
Y me estremeció, el lunes por la mañana lo vi cerca de la ermita, y dijo con voz muy clara Rocío la más bonita.