No estar contigo

Manguara

Qué trabajo me cuesta, no estar contigo.
No estar contigo, qué trabajo me cuesta, señora no estar contigo, cuando mayo me trae el aroma de los caminos.
De los caminos tamboriles que anuncian la hora del peregrino y embrujao de esa fe que enamora voy pal Rocío.
Pero la vida me ha dicho, Rocío, que no debo, pero dejar de verte, pastora, no puedo sólo de pensarlo, dios mío siento que me muero.

No existen primaveras, sin ver tu cara
Sin ver tu cara no existen primaveras, amor mío sin ver tu cara cuando pienso en tu cielo, Rocío descansa el alma.
Descansa el alma, cuantas noches de sueños benditos con mi almohada, insufribles, profundos suspiros por tu mirada.
Pero la vida me ha dicho, Rocío, que no debo, pero dejar de verte, pastora, no puedo sólo de pensarlo, dios mío siento que me muero.

Esas noches de luna, en la candela
En la candela esas noches de luna, cantando en la candela y quedarme dormío mirando a las estrellas.
A las estrellas despertarme del sueño oliendo a flores y a arena y emprender el camino
Sintiendo sólo por verla.
Pero la vida me ha dicho, Rocío, que no debo, pero dejar de verte, pastora, no puedo sólo de pensarlo, dios mío siento que me muero.

No podría quedarme, sin madrugada
Sin madrugada no podría quedarme, pastora sin madrugada cuando la fe de Almonte se agolpa para llevarla.
Para llevarla el amor que te tengo me eleva hacia tus varales mi corazón va contigo
Y se queda para rezarte.
Pero la vida me ha dicho, Rocío, que no debo, pero dejar de verte, pastora, no puedo sólo de pensarlo, dios mío siento que me muero.