No te apenes corazón
Manguara
No te apenes corazón si te sientes
encarcelao.
Que aquí sobra devoción porque Tú eres la razón
de sentirme enamorao, no te apenes corazón si te sientes encarcelao.
Si adornaron tu camino con alambres y con espinos y estrecharon tus vereas,
nosotros siempre contigo nosotros siempre a tu vera.
No te apenes Reina mía, no eches cuenta a esa condena, vamos rumbo
a esas marismas
Que por Ti se muere Huelva y Tú por Huelva suspiras.
Ese amor del peregrino esperando en la
explanada.
No quedarás en olvido, aunque sigas de testigo ya no sientes la pisadas,
ese amor del peregrino esperando en la explanada.
Eran Tiempos de frescura, de vivencias y de locura cuando Huelva allí
paraba, de emoción y de dulzura, de oración y de plegaria.
No te apenes Reina mía, no eches cuenta a esa condena, vamos rumbo
a esas marismas que por Ti se muere Huelva y Tú por Huelva suspiras.
Se apagó por un momento la luz que
nos alumbraba.
Y la vida fue un tormento, entre escombros y sufrimiento dando gritos te llamaba,
se apagó por un momento la luz que nos alumbraba.
Y la luz vino contigo, arropándome a los míos bajo el sol de
tu mirada y la fe brotó en suspiro y todo a cambio de nada.
Pídeme lo que Tú quieras, Tú cambiaste mi amargura por
amor de primavera, si Tú me pides la luna la traigo adorná de
estrellas.
Dios te salve a Ti Pastora madre de mis
esperanzas.
Porque Tú eres mi Señora de mi cielo la paloma, el aliento de
mi alma, Dios te salve a Ti Pastora madre de mis esperanzas.
La gran suerte de mi vida unos padres que en su día me dieron sus devociones,
me enseñaron tus marismas y a entregarte mis amores.
Pídeme lo que Tú quieras, Tú cambiaste mi amargura por
amor de primavera, si Tú me pides la luna la traigo adorná de
estrellas.